La mamá de Lucas, el adolescente asesinado por tres policías donó los órganos de su hijo

El asesinato de Lucas Gonzalez sigue siendo investigado, y los tres policías que le dispararon se encuentran detenidos. Entre lágrimas, la mamá de Lucas confirmó que se donarán sus órganos, y que de esa forma su corazón "va estar latiendo en algún lugar del mundo"

"Estoy muerta en vida. Me sacaron el corazón. Me sacaron todo, pero el corazón de mi hijo va a estar latiendo en algún lugar del mundo. Es un acto de amor muy grande. Alguien va usar sus pulmones, sus órganos le van a servir a alguien", sostuvo Cintia López en diálogo con la agencia Télam.


"Mi hijo no era delincuente. Nosotros sabemos como lo criamos. Se dijo mucho sobre eso. Ahora veremos como vamos a seguir adelante. Solo queremos despedirlo y vamos a ver si lo podemos hacer hoy", manifestó Cintia, quien dijo que su idea es velarlo a partir de la tarde de este viernes en una cochería de la zona de El Cruce, de Varela.

Y continuó: "Jamás pensé en estar pasando por ésta situación. Yo quería verlo triunfar. Era lo único que quería para él. No quiero que esto quede en la nada, quiero prisión perpetua para los policías".


El hecho ocurrió el pasado miércoles a las 9.30 cuando, en circunstancias que aún son materia de investigación judicial, el adolescente que jugaba en las inferiores del club Barracas Central y tres amigos, que habían ido a probarse, se movilizaban en un Volkswagen Suran azul y, al detenerse en un kiosco situado sobre la calle Luzuriaga, de Barracas, fueron interceptados por efectivos de civil quienes, según su versión, creyeron que iban a cometer un robo.


La policía dijo que los jóvenes se negaron a ser identificados, embistieron con el vehículo a dos efectivos y tras una persecución a los tiros que se extendió hasta el cruce de Alvarado y Perdriel, el futbolista fue hallado herido de dos tiros en la cabeza en el asiento del acompañante, dos de sus amigos fueron detenidos y un tercero escapó, aunque más tarde se presentó en sede policial con su madre y quedó aprehendido.

No obstante, con el correr de las horas la versión policial se desacreditó, los amigos de Lucas fueron liberados del Instituto Inchausti y los familiares de todos los jóvenes denunciaron estar ante un caso de "gatillo fácil".


Ante esta situación, el juez Cilleruelo separó a la Policía de la Ciudad de los peritajes y ordenó que todos los trabajos forenses fueran realizados por peritos de la Policía Federal Argentina (PFA).


También ordenó el secuestro de las armas reglamentarias de los policías que participaron en el hecho y que se les practiquen estudios de dermotest para determinar cuál de ellos efectuó disparos.


Fuente: Telam.


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